Runge fue pintor y dibujante del romanticismo alemán y considerado, junto a Friedrich, uno de los más importantes de este movimiento.

Runge era un místico y en su obra intentó expresar nociones de la armonía del universo a través del simbolismo del color, la forma y los números. Con esta finalidad planeó una serie de cuatro pinturas tituladas Las Horas del Día, pensados para verse en un edificio especial y con acompañamiento de música y poesía. Este tipo de ideas se dió bastante entre los pintores románticos que buscaban un "arte total" o la fusión de todas las formas artísticas.

Si Friedrich destacó por sus paisajes, Runge se puede decir que fue uno de los mejores retratistas alemanes de la época. Su estilo se puede clasificar de rígido, intenso y a veces casi ingenuo. Para Runge el paisaje era el medio de expresión más adecuado para las nuevas concepciones sustentadas por escritores y filósofos.

Sus obras más destacas son: Descanso en la huida a Egipto, Los niños y Las horas del día.